Una vez aclarado (espero) el asunto sobre la –denominada por mí– “guerra de las chaquetas rojas“, quiero pasar ahora a mi súper relato sobre el 3er ensayo del Thriller en el Monumento a la Revolución. No incluyo acá el ensayo de Beat it porque ya no alcancé a ir gracias a un conflicto con los horarios. Pero ya pronto lo estaré reseñando en la Music box.

Cause-this-is-thriller!

El 3er ensayo del Thriller

Los zombies de la Cd. de México crecieron ayer en número. Vestidos a lo Billie Jean,y  otros al más puro estilo Thriller, todos parecían asarse bajo el, insisto, agotador clima caluroso. La coreografía que para algunos era “demasiado complicada para que la gente la aprenda” demostró ser domable por niños, jóvenes y adultos. Las pisadas de ultratumba resonaron bien y fuerte en el Monumento a la Revolución.

Para mí es ya un reto personal bailar el famoso Thriller al que temía cuando era niña. He avanzado bastante en estas tres semanas… –bueno, hora y media cada domingo–. Me he divertido y he compartido tiempo con fans (y otros no tan fans) de Michael Jackson. Hoy, niños y jóvenes buscan el intercambio de anécdotas con personas para quienes MJ ha sido una figura elemental ya durante varios años de sus vidas. Familias se reúnen para bailar y homenajear al hombre que marcó un episodio amplio e importante en la historia de la cultura pop.

En lo que a mí respecta, ayer 16 de agosto celebré dos cosas: a Michael y a Elvis. Si han leído mi blog sabrán que soy fan megafan de Elvis y también que, si algo me traumó cuando niña, fue no haber visto a Michael en aquellos conciertos de octubre-noviembre realizados en el México del ’93. Bueno, pues ayer por fin se me hizo ver a Michael, precísamente un 16/08 en que se celebra el aniversario luctuoso de Elvis. Así es, una catársis casi al 100%.

Pero regresando al ensayo… Algo que resaltó ayer fueron los bailarines-colaboradores –aunque quizá no son profesionales– que montan el baile. Sus distintivas playeras y gafetes ayudaron a que se notaran más y mejor, además de que estaban ahora sí bien distribuidos a lo largo de la explanada.

Otra cuestión que resaltó también fue la presencia de los imitadores de Michael: Estefan Jackson y Héctor Jackson. Ellos recalcaron un par de veces durante el ensayo que si estaban apoyando con su presencia a Thriller no era para hacerse publicidad, sino “sólo para colaborar en el tributo a Michael Jackson”. Como sea, los asistentes los aplaudieron y recibieron con gusto el palomazo –a eso de las 13:00 hrs–  como merecido premio por ensayar bajo el sol.

Estefan fue el primero en presentar un pedacito de Billie Jean al público remanente en la explanada, pero antes de bailar, dijo unas sentidas palabras homenaje a Michael. Dijo también en síntesis que:

Debemos olvidarnos de quién hace una mejor imitación de MJ [y de los dimes y diretes:] que si la mala organización, que si esto, que’l otro… lo importante es Michael. Lo importante es que hacemos esto por alguien que nos dio algo especial. Hay que demostrar que podemos hacer las cosas bien, ordenadamente y con cariño. Todos somos un e-q-u-i-p-o“.

Sí, con ese palomazo se me hizo, por fin, ver a Michael. Físicamente Estefan se parece a Jackson: en su baile, en su vestuario y en su amor por su ídolo se refleja un porcentaje del Rey del Pop. O quizá sea que tengo grabado, cual tinta china sobre papel amate, los zapatos de Michael danzando sobre una luz blanca y quisiera que los de Estefan fueran los del verdadero Jackson bailando para mí…

En fin. El Thriller va agarrando forma y ahora hasta documental habrá sobre los zombies capitalinos. Ayer danzaban junto con nosotros varias cámaras capturando las ganas de quienes desean bailar para Michael.

Los souvenirs seguían vendiéndose como pan caliente. Pero ayer les hicieron competencia los varios puestos de raspados. Sí mero, ese hielito molido y mezclado con pulpa o jugo de frutas con los que pretendíamos mitigar el calor.

Link al video del ensayo:

PIES DE FOTO:

– El hombre vestido de Thriller es Héctor Jackson.
– Estefan Jackson está vestido a lo Billie Jean. Los niños se le acercaban, y uno de ellos le regaló un raspado. El niño al que carga iba vestido cual Michael en Bad. Ese pequeño seguramente tenía mucho calor con ese vestuario.
– Hay una sola foto de los asistentes. Está en dizque perspectiva. No se ve mucho porque la cam de mi celular es de poco pixelaje.
– Collage de fotos de souvenirs. Los precios pueden verse en las fotos. Las playeras costaban entre $30 y $80. Los guantes $30 junto con los que parecen gafetes. Había vasos tequileros a $10 pesos los últimos y botones mini de igual precio.