Blues

Siguiendo las “nuevas partituras” que desde hace un mes instituí en mi querida Antique Box, les presentaré en las semanas que vienen toda una serie de textos relacionados a la historia de la música. Luego de ello vendrán posts dedicados específicamente a ciertos artistas trascendentales en la construcción de lo que la música es hoy día.  Así que ajústense los cinturones y viajemos a través del tiempo musical. Y como primero es lo primero, la entrada de hoy es una introducción al tema que desarrollaré durante mayo.

Siempre he dicho que fue una bendición tener acceso, desde muy pequeña, a diferentes tipos de música. Aquellos que hayan leído mi biografía sabrán que de niña fui muy enfermiza y que gracias a ello pasé gran parte de mi tiempo estudiando todo lo que podía: en libros y también aprendiendo de los buenos documentales que pasaban en televisión sobre la historia de la música y el cine.

Bien. Mi mamá creía que escuchando música clásica “uno aprende mejor”, así que, a pesar de que yo escuchaba a Michael Jackson desde los 4 años, Johan Sebastian Bach, Schubert y Mozart tenían prioridad en casa. Y la verdad es que yo disfrutaba mucho de esas piezas high-class. Sin embargo, se avecinaba algo que marcaría mi vida como melómana al 100%.

Aún recuerdo el momento preciso en que “cambié” la música clásica –que seguí usando para estudiar– por una música novísima para mí. Tenía 7 u 8 años cuando una tarde, justo a las 4, notas estruendosas brotaron de mi grabadora. Era rock’n’roll interpretado por Elvis Presley. Y ahí fue. Me enamoré de lo retro rápida y profundamente: de la música al cine.

Entonces quise saber más del rock’n’roll. Investigué y supe que un antecedente suyo era el blues. ¡Caray! Ese género me atrapó por completo. Me hice cliente del programa “El blues inmortal” de Radio UNAM. Oh yeah, y ahí conocí a muchos artistas…

Eso es precisamente de lo que escribiré en mayo: la historia del blues. Porque merece un lugar de oro en la historia de la música en general.

Música lastimosa, la “música azul” consagrada en el sur de los EU. Música que emergía de las voces ásperas de trabajadores en las plantaciones de algodón estadounidenses. Notas que nacían en el vibrar del caucho en forma de tiras allá en el viejo Delta. Notas que eran creadas por manos rasposas y que tenían la intensidad plasmada físicamente. Sí… Eran del color de la piel de las personas que las interpretaban. Una oscuridad que no sólo reflejaba intensidad, sino un don mágico de interpretación y sentimiento.

En las semanas posteriores veremos el origen de blues, así como su evolución a lo que hoy es. Veremos también quiénes fueron Howlin’ Wolf, Robert Johnson, T-bone Walker, John Lee Hooker y muchos otros.

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Les dejo una prueba de esta maravillosa música: Aquí Big Mama Thornton, John Lee Hooker, Big Walter Horton y Dr. Ross.