PMc en el Foro Sol

50 mil gentes había reunido la noche anterior. Y para hoy se esperaba de nuevo un Foro Sol abarrotado. Eran las 9 pm y miles de fans aguardaban por PMc. El preludio a su aparición fue una tenue y ajazzeada música de back que sonaba bien y auguraba una noche mística.

Por mí pasaba la expectación. Para ser franca esperaba que el concierto fuera un viaje en el tiempo a cuando PMc vestía de traje negro y usaba peinado nerd. Pensé que sonaría amúsica antigua y no a contemporáneo como terminó siendo.

Media hora después de lo acordado, el de Liverpool salió a escena. Esperaba un inicio fuerte, pero no. Fue una balada la que inició la noche en el Sol. Aunque conforme avanzaban las horas, la música rompió mis expectativas: sonaba al año 2010, a contemporáneo, a moderno. Y la imagen de PMc, también. Elegancia en negro con vivos en rojo. Tirantes, corbata y botas.

Durante tres horas el escenario brilló con iluminaciones de varios matices: del blanco al azul, dorado,  verde y gamas que acompañaban los videos de background. Luces que dotaban de más vida al concierto, especialmente cuando todos, en conjunto encendían lámparas que parecían luciérnagas danzantes.

Ese hombre de Liverpool deleitaba a los chilangos con la guitarra, el piano, el banjo… Y aunque su voz parecía quebrarse en notas altas, aún tenía la fuerza, la potencia para llenar al Sol de noche. Noche nostálgica que recordaba viejos tiempos, mismos que marcaron la historia de la música y la vida de generaciones de melómanos.

De baladas, a canciones movidas. Homenajeando a amigos o recordando amores. Lo que “hablaba” —que en realidad leía— en español hacía feliz a todos. “Gracias, muchas gracias” y “hola” fue lo que sonó varias veces.

Y dieron las 00:30 de un día nuevo. Para muchos, la transición de la noche al día les había dejado un desfile de guitarras, un set list contemporáneo y la sensación que reza Black bird: vuela hacia la luz de la Luna. Sabor a bohemia, a añejo con pisca de modernismo. Cantaba y como eco resonaban las voces de miles de fans.

Después de Sargento Pimienta, PMc decía “adiós y hasta la próxima”. Entre humo y papelitos voladores PMc salió del escenario con un ramo de rosas y un oso de peluche.