Árbol de la vida y la muerte

Hablar de México es hablar de un lugar místico. Es referirse a una tierra bondadosa que lo tiene todo… Es hablar también de un pueblo en donde la fiesta siempre está a flor de piel.

El mexicano es entonces un pueblo místico. Somos gente que festeja la vida pero que también respeta la muerte y le rinde culto especial. Culto que nos hace famosos en todo el mundo.

El Día de Muertos (que en realidad son dos: noviembre 1 y 2) es una festividad mágica que está arraigada profundo en las raíces de nuestra cultura. Difícil de explicar. ¿Cómo describir nuestra convivencia tan única con La Catrina?… Nos causa un gran dolor que con el tiempo se transformará en resignación y, al final, en aceptación…

"Héroes" presentes también.

¿Qué tal?

Pero la entrada de hoy no espara hacer debate filosófico ni musical acerca de este tema. Es sólo para hacer mención de que la celebración de DdM ya está en el Zócalo. Lugar místico para una celebración ancestral.

Decoración acorde al bicentenario; puesta en escena acondicionada este año con puentes para permitir una mejor “circulación” de visitantes. Ornamento que permanecerá en el Zócalo hasta el martes 2 de noviembre.