Ruffo

El sábado pasado festejamos a nuestros hijos, sobrinos, alumnos y ¿por qué no?, también a los pequeñines que llevamos dentro. Muchos nos dimos quizá la oportunidad de regalarles algo: ropa, comida, música o los súper favoritos juguetes.

Está claro que los juguetes son los reyes en esta celebración, pero la música también es un buen aporte y no tan peligroso como algunos muñecos contaminados con plomo u otros de características bélicas. Sin embargo, en cuestiones de música, ¿hay realmente algo que valga la pena para los niños más allá de las canciones de Cri-Cri?

El mercado dirigido a niños, aunque no lo parezca, está relativamente mal atendido. Y no sólo me refiero a la música, sino a los contenidos educativos que se generan para ellos, principalmente en televisión –más en específico, en la televisión mexicana–. En fin…

Aludiendo a la música, a ésta la podemos clasificar en tres: lullabies —para dormir—; música para estimulación temprana, y música comercial.

Lullabies

Los lullabies son muy socorridos para bebés. Su función es la relajación y ayudarles a dormir. Hay una gran variedad de CDs con esta música. En especial, las líneas “Happy baby” y “Música para bebés” son una belleza. Ambas series incluye desde piezas clásicas hasta canciones modernas adaptadas a los sensibles oídos de los bebés.

Clásicas

Así podemos encontrar CDs dedicados a Mozart, Schubert o Elvis Presley, entre otros. Melodías con arreglos al estilo “cajita musical” que son verdaderas obras de arte. Piezas que no sólo sirven para bebés, sino también para los adultos que gusten de ellas para relajarse —como auxiliares a la música especialmente creada para la relajación de adultos o musicoterapia.

Hasta ahí vamos bien, porque llegando a la música comercial… Hay cosas buenas y otras bastabte malas. Si hablamos de lo bueno, seguramente saldrá a la luz el gran repertorio musical del compositor mexicano Fco. Gavilondo Soler “Cri-Cri”. Canciones antiguas sí, pero que siguen sonando actuales.

Para bebés modernos: Shakira

Cepillín o Chabelo son otros artistas que igualmente se han dedicado a la creación, o por lo menos la interpretación, de música para niños. Incluso Tatiana todavía se salva y entra en lo “bueno”: por todo el concepto que ha creado alrededor de ella, pero también porque la música que provee es muy activa. Además, varias de sus piezas incluyen arreglos de música tradicional mexicana… Un buen aporte.

Conceptos creados al vapor

Y ¿qué es lo malo? Pues, las historias como Atrévete a soñar y su consecuente música insulsa. “Conceptos” musicales que son creados al vapor con el fin último de vender sin importar si aportan algo o no. Aquí  es donde la oferta para niños se queda corta. El target de entre 8 y 12 años está desolado…

Dado que no encuentro algo nuevo que valga la pena, les dejo unos videos de lo “clásico”. Lo que no pasa de moda.  Y… Feliz Día del Niño! No sólo el 30 de abril, sino siempre.😉

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Lullabies

De la línea “Happy Baby”: Don’t be cruel, Elvis Presley

Babies go Shakira: Whenever, Wherever (sample)

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Música comercial:

La feria de Cepillín

Los tres cochinitos, Cri-Cri