Música en rosa, autor anónimo.

Hoy sentí la necesidad de escribir en mi Music Box. Voy entrando en mi wordpress y veo que ha pasado casi un año desde la entrada más reciente… En todo este tiempo he escrito algunos borradores, y varias ideas sobre artículos han paseado en mi mente, igualito, que notas saltarinas jugando en un pentagrama largo-largo. Sin embargo, mi teclado ha estado suspendido porque me he dedicado a mi pequeño hijo como un compositor lo haría creando una bella melodía .

Biberones, pañales, baños de tina. Sonajas, bloques, pelotas. Un mundo infantil me rodea. Tanto que he decidido dedicar una especial sección a escribir algo más sobre música para niños y lo que pasamos las mamás con los hijos pequeños. Todo en esta vida es música, así que en esta etapa de la vida, también hay música.

Aún recuerdo cuando escribía las entradas que titulé “Música para niños“. Aquéllas fueron como una premonición de que pronto llegaría un bebé. No podría describirles lo que se siente la espera y llegada de un bebé porque cada experiencia es única. Pero lo que sí puedo decir es que es un gran, gran aprendizaje.

Además, en este año he aprendido lo que en 25 años no hice. Aprendí no sólo sobre los hijos, sino sobre la vida y la ciencia –por llamarle de algún modo– del alma. He atravesado por momento difíciles como nunca imaginé. He llegado al punto en el que la música parece no serlo y el silencio mismo no tiene valor. Han sido casi 365 días que sonaron cual mi sonata favorita Claro de Luna: unos días in crescendo intenso y feliz; otros en adagio triste.

Así que la Music Box será también un lugar regenerador para mí en este prometedor 2013. Porque como dice la frase: “no music, no life”.

Por lo pronto, damos de nuevo cuerda al blog. Bienvenidos y gracias por los mensajes.

Feliz 2013 y que viva la música!